

Bueno. ¿Qué más decir? Me recalenté. Estaba mirando otro blog y me recalenté porque siguen hablando de esta mina como la ex - novia del pelotudo de Arana. Arana me cae bien, pero es un pelotudo. Fundamentalmente porque dejó a esta mina por la Susini.
María Susini es bonita, tiene facciones delicadas y curvas pecaminosas. Además le dio hijos al señor Facundo. Además me sacó leche de la chota cuando conducía ese noticiero irrelevante y tedioso -con una voz en off de un marmota que hablaba en neutro- al mediodía. Digan la verdad, estimados. Mirábamos esa suerte de resumen de Fox Sports sólo para ver cómo estaba vestida la mina. Si mal no recuerdo, al principio la acompañaba en la conducción el tragasemen de Gustavo López. Era religión: cada mediodía poner Fox y ver si
María pelaba algo. Después medio que se dio cuenta y se sentó en una butaca, mezquinando de esta manera él único atractivo que tenía el programa. Cuentan que un productor le dijo: "María, si no mostrás más el orto, se nos va el programa a la mierda; antes que eso pongo al bambino a contar chistes". Fuera como fuese, el carismático Arana acabó preñando a la María. Y luego qué.
Luego sobrevino la profunda depresión de Isabel. Se guardó bien la mina. No quería que los fotógrafos de las revistas del corazón la sorprendieran llorando o abandonada a las calorías de una docena de vigilantes y un cuarto de chipá diarios. No, estimados. Esta mujer, que supo hacer de mala en Floricienta, opuso el más inexpugnable blindaje a las cámaras. Se negó -consta en su diario íntimo- a hacer declaraciones públicas en lo de Rial, alegando que "Si bien nos separamos, estamos esperanzados en la reconciliación". Minga, minga tu madre, tu hermana, tu canario y la reconcha de tu abuela. Al instante de que el notero de Viviana Canosa te hiciera la nota, apareció un banner marca cañón en la pantalla de canal nueve, si es que así se llamaba este canal de mierda, un banner descollante, al soberbio estilo de Crónica TV, una letras tamaño 148 que no entraban completas en mi televisor, dos palabras que parecían salirse de la pantalla: "SUSINI EMBARAZADA". Sabrá Dios dónde te metiste, querida Isabel. Esporádicamente se te veía, de luto, con anteojos bien opacos y el pelo desquiciadamente erizado, con jeans roñosos y una pinta de drogadicta bárbara.
Mas de repente resurgiste, mi amor, afloraste de entre la mediocridad farandulera, volviste para seducirnos sin conocerte, para que nos ratoneáramos con tu olímpica silueta de sibarita griega (?).
Esperé tu regreso para decirte que sí, que no importa cómo lo tomes, ni que te burles de mi inocencia, sí sí sí, te pido arreglo, belleza.
Te dejo mi celular, tratá de no llamar durante las mañanas, suelo mirar a Paula Trápani.
